martes, 22 de noviembre de 2011

El nuevo camino de la literatura fantástica juvenil

Carmen Fernández Etreros
La publicación de la gallina de los huevos de oro, la séptima y última entrega de las aventuras de Harry Potter, que desde 1997 venía dominando el panorama editorial, parecía el fin del “fantasy” juvenil. Sin embargo para sorpresa de todos los lectores no ha sido así. Nada más lejos de la realidad a la vista de las últimas novedades editoriales y al aumento de lectores aficionados al género fantástico. La moda se ha consolidado en nuestro panorama editorial y ha marcado un nuevo camino para la literatura fantástica juvenil. Además ha servido para rescatar joyas de la literatura fantástica como El señor de los anillos de J. R. Tolkien, Las crónicas de Narnia de C.S. Lewis o recientemente la trilogía de Phillip Pullman La materia oscura. En muchos de los casos apoyados por los estrenos cinematográficos y el gusto por las aventuras fantásticas.
El secreto del éxito de este género puede ser esa capacidad para conectar con los lectores es colocar en mundos imaginarios las dudas universales de los jóvenes de todos los tiempos. Los jóvenes protagonistas no sólo se enfrentan a seres fantásticos sino también a sus propias dudas y problemas generacionales. Un gusto por lo fantástico que se puede cultivar ya desde la literatura infantil con grandes clásicos como Alicia en el país de las maravillas o Peter Pan
Dentro del terreno de la literatura fantástica juvenil podemos hablar de varias líneas o corrientes:

La creación de mundos imaginarios únicos
Sigue la estela de autores clásicos del género como J. R.  Tolkien, C. S. Lewis o Phillip Pullman en la que destacan con éxito dentro del panorama internacional la trilogía del Mundo de Tinta (Siruela) de Cornelia Funke, la trilogía de Eragon (Roca editorial) de Christopher Paolini, la sorprendente Molly Moon (SM) de Georgia Byng. Recién llegados a nuestro panorama editorial Luna de leyenda. La batalla (Pearson Alambra) de Wolfgang y Heike Holhbein  o Medianoche  (Montena) de Claudia Gray. Mención aparte merece Las aventuras de Toby Lolness (Salamandra) un libro ágil, sensible y que reúne todas las cualidades de la literatura fantástica.
Dentro de nuestro panorama editorial dos escritores defienden inmejorablemente este género, hasta ahora bastante olvidado: Laura Gallego que ha conseguido enloquecer a los lectores más jóvenes con su trilogía Memorias de Idhún (Ediciones SM)y la trilogía La guerra de las brujas (Edebé) de Maite Carranza. Destaca con fuerza el malagueño Rafael Ábalos con suGrimpow (Montena) cuyo protagonista encuentra una  la mítica piedra filosofal e inicia una aventura medieval llena de misterios, peligros y criptogramas. Laura Gallego se lanzó de nuevo a la aventura fantástica con La emperatriz de los Étereos (Alfaguara) y Rafael Abalos con KotEl visitante del Laberinto (Montena). Pero sorprenden por su originalidad muchos otros libros como El secreto de If (SM) Premio Barco de Vapor 2008 de Ana Alonso y Javier Peregrín, los autores de La llave del Tiempo (Anaya), Jerik y la piedra de Milenas (Montena) de Pere Barthés-Fazy y Laila Winters y las arenas de Solaïre (Toro Mítico - Almuzara) de Bárbara G. Rivero que construye un mundo original y fantástico de hadas e ilusiones. Recientemente la publicación de Dos Lunas de la conocida escritora de literatura infantil y juvenil Care Santos yEl Ladrón mago de Sarah Prineas, ambas de la editorial Montena lideran la renovación de la novela fantástica juvenil de este año.

La novela fantástica gótica
El gusto juvenil por los siniestro y el mundo de los muertos que inauguró con éxito Stephanie Meyer (Alfaguara) y su Crepúsculo es otra de las tendencias que vienen pisando fuerte. Amores vampíricos y adolescentes que continúan con Luna NuevaEclipse y la esperada novedad Amanecer. Entre los autores españoles destaca David Lozano que se ha lanzado a la aventura gótica con una trilogía La puerta oscura (Editorial SM) cuya primera parte El Viajeroha sorprendido y gustado al mismo tiempo a  los lectores jóvenes y adultos con un universo propio y original que surge de las callejuelas y los cementerios de París.

El sueño europeo
La última línea es la clásica de la literatura juvenil europea que apela a la fantasía, a esa capacidad de soñar que tenemos en la infancia pero que no desarrolla sus historias en mundos imaginarios, sino en el nuestro propio, y nos muestra lo fantástico como una cara más de la realidad. Representantes de esta corriente que sigue gustando son Gianni Rodari (El hombre que compró la ciudad de Estocolmo en SM, Roald Dahl (Cuentos en verso para niños perversos de Alfaguara), Maria Gripe (Los escarabajos vuelan al atardecer de SM) o el español Joan Manuel Gisbert con El museo de los sueños (Planeta & Oxford).
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En suma la literatura fantástica juvenil sigue destacando con fuerza en el panorama editorial actual, aunque ya no domina el mercado literario juvenil como en la última década. Otras tendencias entroncadas con la novela realista surgen con fuerza pero no por ello han logrado arrinconar este género fantástico que seguirá siempre contando con sus seguidores incondicionales que exigen cada vez más calidad.

Carmen Fernández Etreros (Madrid, 1969)
Licenciada en Periodismo por la UCM y doctoranda en el programa Lengua y literatura aplicada a los medios de comunicación. Como redactora ha trabajado en diversos medios de comunicación como el diario ABC Informativos Telecinco, así como en numerosas revistas como Gaceta Complutense o Actualidad Económica. Escritora de cuentos y relatos cortos, ha publicado la novela corta Mariposas de colores. En la actualidad trabaja como profesora de ‘Redacción periodística’ y ‘Lenguaje audiovisual’. Desde hace unos años se ha especializado en Literatura Infantil y Juvenil, coordina la revista online Pizca de papel de LIJ, www.pizcadepapel.org, y ha publicado numerosos artículos y críticas de libros en revistas especializadas como Primeras Noticias: Literatura infantil y juvenil, la Revista babar y colabora con sus reseñas literarias en varios blogs  y revistas digitales.

Poly Bernatene (Buenos Aires, 1972)
Nací en 1972 en Buenos Aires, Argentina y desde entonces no he parado de dibujar; tanto que mis trabajos no paran de cambiar y siempre buscan otro camino, es por eso que mi paso por la Escuela Nacional de Bellas Artes me permitió manejar muchas técnicas y disfrutar mi trabajo en la diversidad y la experimentación.
Buscando he pasado por la publicidad, la animación, los comics y en los últimos años me he desarrollado como ilustrador publicando numerosos libros infantiles y juveniles para Argentina (Atlántida, Billiken, Longseller, Guadal, SM, Plaza Gárgola y Alfaguara infantil) México, España, Inglaterra, Australia, Bélgica, Taiwan, Dinamarca y Estados Unidos.
Algunos de mis libros se han traducido a diferentes idiomas como el Alemán, Coreano, Serbio, Griego y Francés. Actualmente colaboro con la revista Jardín y Genios de Clarín de Argentina.