martes, 22 de noviembre de 2011

¡Al abordaje!


TOLEDO / LITERATURA INFANTIL EN CASTILLA-LA MANCHA

¡Al abordaje!



RAFAEL GONZÁLEZ CASERO/ SANTIAGO SASTRE Y
Día 21/11/2011 - 19.57h

Desde luego que es necesario encender la pasión por la lectura y la literatura en los primeros años. Es importante que los niños vean leer a sus padres en casa, porque las estructuras de su mundo se construyen sobre todo mediante la imitación. Pero también hay que ofrecerles libros que sean capaces de hacerles soñar, de emocionarse, de vivir la experiencia de leer como un momento apasionante.
Quizá la etapa inicial en el colegio marca los primeros pasos en ese largo camino de iniciarse a la lectura. Por eso es crucial hacer una selección de libros que resulten a la medida de la edad de los muchachos: tanto de los más peques (de 0 a 12 años) como de los más mayorcitos (de 12 a 18 años) en lo que se suele denominar literatura juvenil. Aunque si se trata de libros bien escritos deberían interesar a cualquier lector, con independencia de la edad que tenga.

Nos han llamado la atención algunas de las conclusiones contenidas en el Anuario de literatura infantil y juvenil correspondiente a 2011, que edita la Fundación SM. Así, cabe destacar que el sector de edad que más lee es el que comprende el tramo de 10 a 13 años, donde el 85% se declara lector. También es muy revelador el hecho de que la mayor frecuencia lectora se relacione directamente con el hábito lector de las familias: según el estudio citado, los padres de los hijos de entre 10-13 años de edad reconocen que leen habitualmente (78,1% de los casos) y que leían a sus hijos cuando eran más pequeños, en casi 9 de cada 10 familias.

Por encima de los intereses del mercado, lo relevante es encontrar historias sencillas, que potencien la imaginación y que resulten cercanas a los niños. Esa cercanía se puede lograr ubicando las historias en nuestras ciudades. Por ejemplo, en Toledo hay ya muy buenos libros cuya acción se desarrolla en las calles de la Ciudad Imperial. Entre otros, destacan Un príncipe en Toledo de Alberto Castillo, El misterio del cofre de Miguel Ángel Garrido y El fantástico viaje de Laura a Toledo de Ángel Santos.

El arranque de la literatura se sitúa en la tradición oral, pues muchas de esas historias o poemas eran recitados de generación en generación hasta que finalmente fueron puestos por escrito. Por eso era muy importante saber contar bien los cuentos (como hacían, por ejemplo, los bardos celtas, los aedas griegos y los juglares medievales). Creemos que la actividad de los cuentacuentos se debería potenciar más en los colegios y sobre todo en las librerías (como hace de forma ejemplar la Librería Taiga en Toledo). Es un acierto que la Biblioteca de Castilla-La Mancha haya programado desde este octubre y hasta diciembre la hora del cuento en inglés y en español, que se desarrollará en su sala infantil todas las semanas.

Antes era común que los niños supiesen de memoria algunos poemas (como alguna estrofa de La canción del pirata de Espronceda o alguna de las Canciones de Lorca) y esto, desgraciadamente, se ha perdido en la actualidad. Y es una pena, porque ésta práctica añade una viveza oral a los textos y facilita que se queden a vivir en el pequeño mobiliario cultural que van atesorando los niños con el tiempo.



Una referencia bibliográfica básica sobre la literatura infantil en Castilla-La Mancha es el libro Pajarito sin cola de Francisco Gómez-Porro. En él hace un excelente estudio de la literatura infantil en Castilla-La Mancha y, además, incorpora una pequeña antología de textos. Al realizar un repaso de la geografía regional para mencionar a algunos de los autores más destacados en el ámbito de la literatura infantil, podemos señalar que en Albacete se han ocupado de este género Alfonso Ponce, Rodrigo Rubio (que ganó el planeta en 1965 con “Equipaje de amor para la tierra”), Frutos Soriano y Ángel Aguilar. Por su parte, de Ciudad Real podemos citar a Ángela Vallvey, María Luisa Menchén, Nieves Fernández, Manolita Espinosa, Mª Carmen Matute y Victoria Martín. En Cuenca destacan los textos del poeta Federico Muelas (con dos libros geniales), Raúl Torres y Mariano Vara. Hablar de éste género en Guadalajara es hacerlo de autoras como Estrella Ortiz y Carmen Ybarra. Finalizando nuestro trayecto en la provincia Toledo, destacan Antonio Rubio (con sus divertidos poemas), Rafael Morales (el desaparecido poeta talaverano que ahora viaja a lomos de su inolvidable caballo Dardo), Francisco Payo, Sagrario Pinto, Alejandro Fernández Pombo, Cecilio Pintado, Moisés Ruano, el también editor Andrés López-Covarrubias, Maren Aparicio (con un excelente libro en el que cuenta la historia del cigüeño Narizo), Fernando Martínez Gil (con la memorable historia del castor Moi en su premiado, y tantas veces reeditado, El río de los castores) y Javier Caboblanco, que con su reciente Abezoodario concilia la papiroflexia con la poesía infantil.

Favorecieron la escritura y la divulgación de literatura infantil la colección Calipso de la Biblioteca de Autores Manchegos, la colección Zincel que editaba la Diputación de Albacete y, sobre todo ahora, el Centro de Estudios de Promoción de Lectura y Literatura Infantil (el CEPLI) que, bajo la dirección del profesor Pedro Cerrillo, se inserta en la Universidad de Castilla-La Mancha. Precisamente es este centro el que convoca le premio de poesía infantil Luna de Aire, que anda ya por su novena convocatoria y cuyo plazo ahora está abierto.



A veces el género de la literatura infantil se contempla como una sección menor o que carece de importancia. Y esto es injusto no sólo porque se trata de poner el acento en quienes se inician en el mundo de la literatura, sino porque hay obras célebres que han calado entre niños y han trasladado su emoción a personas de todas las edades. ¿Cómo no recordar el famoso tándem de Bastián Baltasar Bux y Atreyu en el empeño por salvar el mundo de Fantasía, que está amenazado por avance aniquilador de la Nada, en la genial La historia interminable? Pues de eso se trata: de que la imaginación nos permita habitar, tanto a niños como a mayores, en el maravilloso reino de Fantasía. Porque, por mucho que nos empeñemos, no se ha terminado de ir el niño que todos llevamos dentro.
http://www.abc.es/20111121/local-toledo/abci-abordaje-201111211957.html